miércoles, 9 de noviembre de 2016

REFLEXIÓN SOBRE LA CONVIVENCIA

     Las personas vivimos en sociedad, por lo tanto, todo ser humano se relaciona con los demás. Así, podemos afirmar que el ser humano es un ser social por naturaleza, por lo que es tan importante el concepto de convivencia, tan de actualidad en estos momentos.

     Si nos centramos en la convivencia escolar, podemos definirla como el conjunto de relaciones que se establecen entre las distintos miembros de la comunidad educativa: alumnado, profesorado, familia y personal del centro. De este modo, lo que se pretende es que se establezcan unas relaciones pacíficas entre todos sus integrantes, con el fin de apoyarse mutuamente en la consecución de los objetivos educativos. 

       Es fundamental entonces decir que la base para que todo esto funcione está en el respeto y todo lo que conlleva: la aceptación de las diferencias (que tanto nos enriquecen), la inclusión de todos y todas, la solidaridad y el compañerismo, así como la empatía, tan necesaria para comprender al otro. 


      El trabajo por y para la convivencia en la escuela es algo básico y primordial, que siempre se ha llevado a cabo de forma más o menos implícita por los docentes. A pesar de que en el sistema educativo y sus leyes prime lo académico y no quede tiempo explícito para dicho trabajo, siempre se trabajan los buenos valores de convivencia y la resolución de conflictos que pueden surgir en el aula o en el patio: el respeto a los demás, hablar con educación y defender sus ideas sin faltar el respeto, compartir, colaborar, cooperar en el trabajo en grupo, analizar y resolver situaciones problemáticas... Todo ello, dejando de lado los contenidos académicos con los que tanto se nos agobia, pero con la certeza de que la inversión en ese tiempo es necesaria para vivir en una sociedad mejor.


     No obstante, no deja de ser un ardua tarea, en cuanto que muchas veces estos aprendizajes en valores chocan con lo que el alumnado escucha en la calle, pueden ver en televisión o simplemente, escuchan en casa. Por todo ello, es tan importante la colaboración de todos los agentes educativos, donde la familia juega un papel fundamental para el niño/a. Algunos niños no aceptan a otros porque es lo que oyen en sus casas o es lo que les piden sus padres. Esto no debería ser así... Los niños son niños. Si desde pequeños aprenden a aceptarse, entenderse y solucionar sus problemas hablando, lo aplicarán en su vida diaria y adulta y estaremos contribuyendo a crear una sociedad mejor. 


     Muchas veces siento pena por la pérdida de valores que sufre nuestra sociedad actual. Lo podemos ver a diario en los medios de comunicación, en las noticias, en la calle, en las redes sociales... Seguramente siempre existieron estos problemas, pero ahora tenemos más acceso a toda esta información, a veces confusa y con tendencia a generalizarse. Tal magnitud de conformismo, individualismo e insolidaridad, asusta.


     Sin embargo, no hay que dejar de soñar y, siempre con ilusión, aportar nuestro granito de arena, sabiendo que formamos pequeñas, pero grandes personas y que muchas de ellas, aprenderán y defenderán estos buenos valores basados en el respeto.

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